Puzzles

Hacer puzzles es una actividad beneficiosa a cualquier edad. De hecho, es una de esas actividades que no tiene edad. Empiezas a hacer puzzles en torno a los dos años y hay mucha gente que ya no para nunca. Haces puzzles en familia, porque poner un puzzle en el centro de la mesa es sinónimo de reunión y charla, como el que se sienta a compartir un café. Y es que, sin que lo percibamos, mientras hacemos puzzles estamos beneficiando enormemente a nuestro cerebro.

Desplazar nuestra atención a la búsqueda de piezas, la interpretación de formas y separación de colores, a enfrentar el reto de buscar el lugar adecuado para una ficha, no solo es entretenido y nos proporciona la paz de las actividades en calma, sino que, además, tiene grandes beneficios psicológicos.

Por supuesto, están los beneficios relacionados más directamente con lo cognitivo, como el desarrollo de las habilidades espaciales, la atención y la concentración y la mejora en la capacidad de organizar información y conceptos. También obtenemos beneficios motores: mejoramos la motricidad fina y la coordinación ojo-mano. Toda esta gimnasia cerebral es perfecta para mejorar nuestra vida en la actualidad y para mejorar nuestra vida futura. Usar las neuronas es el mejor ejercicio para prevenir enfermedades como el Alzheimer, el deterioro de la memoria, en envejecimiento precoz.

Y, por supuesto, también nos otorga una gran cantidad de beneficios emocionales; se trata de una actividad tranquila, relajante, que favorece la autoestima de ser capaz de enfrentarse a un reto y superarlo, nos enseña a pensar antes de actuar, a ser reflexivos, a disfrutar de las pequeñas cosas, nos entrena en tolerar mejor las dificultades.

Todo esto, en una actividad que cabe en una caja. Así que solo podemos decirte una cosa más: ¡haz puzzles, solo puede traerte cosas buenas!

Mostrando 1–24 de 714 resultados

1 2 3 4 28 29 30